Abrió la puerta. un aurea de inocencia rodeaba su figura, como si de una lampara de neón se tratase. Era como una pequeña mujercita, no debia tener mas de 16 años, que intentaba aumentar usando una gran capa de maquillaje. Al otro lado de la sala se encontraba él; tenia 18 años, desde hacia poco, pero parecia mayor. Llevaba una camiseta blanca ajustada a sus definidos músculos y encima una chaqueta de cuero negro, que le daba un aire de chico duro. Se miraron fijamente, ella miraba insegura y curiosa a sus rasgos duros, pero atractivos; él no apartaba la vista. El chico se levanto y fue en busqueda de la inocente chica, a la caza de su presa, carne fresca. Se acercó a ella, le susurro palabras bonitas, la piropeó un rato, la convencio de que para él ella lo era todo, lo único que ahora le importaba. la invitó a unas copas y cuando ella estaba ebria la arrastro como a un perro al baño. Ella no controlaba su alrededor ni su cuerpo, se dejó hacer cosas que ni comprendia y que probablemente no recordaria.
A la mañana sigientese despertó tirada en el suel del baño del local, le dolia la cabeza, no recordaba nada y tampoco sabia a donde habia ido a parar su ropa interior. En el brazo tenia escrito "TÓMATELA, ESTÁ EN TU BOLSO". Abrió el bolso y la vio, una pequeña pastilla blanca. No obedeció las instrucciones de su brazo.
Tres meses mas tarde se encontraba en la farmacia pidiendo una prueba de embarazo, ¿una rayita?¿dos? No importaba, entonces se pregunto¿merecia la pena? Rió ironicamente ya sabia la respuesta; no, pero un poco tarde ¿no?
"LA CONFIANZA NO ES ALGO QUE SE PUEDA REGALAR A CUALQUIERA, HAY QUE ELEGIR BIEN A QUIEN SE LE DA."
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